
En la actualidad una página web puede ser visitada utilizando multitud de dispositivos (ordenadores de sobremesa, portátiles y todo tipo de dispositivos móviles) y navegadores web (Firefox, Internet Explorer, Opera, Safari, Google Chrome...), y esta diversidad parece aumentar día a día.
Un diseño web limpio y ajustado a las estándares y directrices proporcionadas por la W3C garantizará la interoperabilidad de nuestro sitio web y evitará la pérdida de visitas por problemas de incompatibilidad. Además el cumplimiento de los estándares web en el diseño facilitará el uso y adaptación de nuevos formatos que puedan surgir en el futuro reduciendo tiempo y costes.
El diseño web también es parte esencial para obtener el máximo grado de usabilidad. Una vez que una persona ha llegado a nuestro sitio web es fundamental ofrecer una presentación diáfana y accesible, de modo que el internauta pueda interactuar con el sitio web y obtener la información que busca de forma rápida y sencilla (usabilidad).
Por último, aunque no menos importantes el diseño tiene un impacto decisivo en un óptimo posicionamiento de los resultados de búsqueda, fuente muy importante de visitas de un sitio web.